BIOMATERIALES

EN ODONTOLOGÍA

INFODENT

Biomateriales en odontología:
de la sustitución a la biointeracción

Nuevos escenarios en biomateriales dentales entre investigación, clínica y responsabilidad profesional en la experiencia de Ilenia Geretto.

Entrevista con Ilenia Geretto, Abogada Especial UBGEN srl – publicada en INFODENT 1-2/2026 ITALIA DEL NORTE pp. 30-31.

Sra. Geretto, ¿cómo definiría el papel de los biomateriales en la odontología moderna actual?
El papel de los biomateriales en odontología ha cambiado profundamente en las últimas décadas. De simples rellenos o sustitutos, ahora son elementos centrales de un enfoque biológico de la terapia. El biomaterial ya no es sólo un soporte mecánico, sino una interfaz activa entre el clínico y el tejido, capaz de promover los procesos de cicatrización. Así pues, la elección del material influye en la función y la respuesta biológica de los tejidos duros y blandos, con un impacto directo en la calidad y la estabilidad de los resultados. La odontología moderna requiere materiales biocompatibles, fiables y que puedan integrarse armoniosamente con el organismo, respondiendo con seguridad y previsibilidad. Conceptos como biofuncionalidad, osteoconductividad y, en algunos casos, bioinductividad son ahora parte integrante del proceso de toma de decisiones, sobre todo en los campos implantológico y regenerativo. Este enfoque hace que los tratamientos sean más predecibles, menos invasivos y reduce las complicaciones a medio y largo plazo.

¿Cuáles son las principales clases de biomateriales que se utilizan actualmente en odontología?
En odontología, hay distintas clases de biomateriales para necesidades clínicas específicas. Las cerámicas, como la zirconia y la vitrocerámica, se utilizan en prótesis por su resistencia, estabilidad y estética; la zirconia también tiene un papel cada vez más importante en implantología. Los polímeros, como las resinas compuestas, son fundamentales en odontología restauradora y en los últimos años han mejorado su resistencia, estabilidad de color y contracción de polimerización. Los metales, especialmente las aleaciones de titanio, siguen siendo una referencia por su biocompatibilidad y osteointegración. Junto a ellos, los biomateriales compuestos y bioactivos, como los cementos de silicato cálcico, representan un área de fuerte innovación, sobre todo en endodoncia y odontología conservadora. Además, los injertos óseos y las membranas de barrera son indispensables en cirugía oral. Las membranas se dividen en no reabsorbibles, como el PTFE, que son estables pero con riesgo de complicaciones y necesidad de retirada, y reabsorbibles, que se degradan espontáneamente y reducen el riesgo de exposición. Las membranas reabsorbibles están evolucionando, con mejoras en durabilidad, resistencia y bioactividad, lo que las hace cada vez más fiables incluso en casos complejos.

En los últimos años se ha hablado mucho de bioactividad. ¿Qué significa esto concretamente?
La bioactividad es uno de los conceptos clave en los biomateriales dentales. Un material bioactivo interactúa con su entorno biológico, estimulando respuestas celulares favorables como la formación de enlaces óseos, la mineralización o la modulación de la inflamación. Las biocerámicas y los cementos de silicato cálcico liberan iones de calcio y fosfato, promoviendo la formación de hidroxiapatita y creando un entorno favorable para la regeneración. Los materiales de injerto óseo también figuran entre los principales ejemplos de bioactividad: entre los aloinjertos, xenoinjertos y sintéticos, los xenoinjertos bovinos figuran entre los mejor documentados en cuanto a comportamiento biológico y fiabilidad clínica. La bioactividad acompaña a la cicatrización, mejorando la estabilidad y la previsibilidad de los resultados, sobre todo en contextos complejos.

Hoy en día, el biomaterial ya no es pasivo: dialoga con los tejidos y guía los procesos de cicatrización e integración.

¿Qué innovaciones han influido más en la implantología en los últimos años?
Las innovaciones se han centrado en las superficies de los implantes, diseñadas con microtexturas y nanotexturas, que aumentan el área de contacto con el hueso y mejoran la adhesión de las células osteoblásticas, para una osteointegración más rápida y estable. Los recubrimientos bioactivos y los tratamientos superficiales promueven una respuesta biológica temprana, lo que permite una carga precoz e inmediata en muchos casos. También se presta cada vez más atención a la interacción entre el implante y el tejido blando, para preservar la salud y la estabilidad a largo plazo.

En odontología restauradora, ¿cuáles son las innovaciones más relevantes en cuanto a materiales?
Los materiales restauradores están evolucionando en cuanto a estética, resistencia y enfoque mínimamente invasivo. La última generación de resinas compuestas ha optimizado la distribución de partículas, equilibrando resistencia y estética. Las cerámicas CAD/CAM son fiables y duraderas. Los materiales híbridos, con matriz cerámica y componentes poliméricos, combinan elasticidad y resistencia, al tiempo que reducen las fracturas. Hay un interés creciente por los materiales de liberación iónica, que favorecen la prevención de la caries y la integridad marginal introduciendo un enfoque más biológico.

¿Ha influido también la tecnología digital en el desarrollo de los biomateriales?
Lo digital ha tenido un gran impacto. Las tecnologías CAD/CAM y de impresión 3D requieren materiales estandarizados y predecibles, lo que lleva a la producción de bloques y discos preformados con un estricto control de calidad. El diseño protésico integrado digitalmente permite una planificación más precisa del tratamiento. Sin embargo, la tecnología no sustituye al conocimiento de los materiales: comprender sus propiedades sigue siendo esencial para obtener resultados fiables y predecibles.

¿Cuál es el papel de la investigación traslacional en este ámbito?
La investigación traslacional vincula la investigación básica y la aplicación clínica, convirtiendo las innovaciones en beneficios reales para el paciente. Los estudios in vitro e in vivo evalúan la respuesta celular, la biocompatibilidad y el comportamiento a largo plazo de los materiales. Sólo unas vías rigurosas, que incluyan estudios clínicos controlados, permiten introducir nuevos biomateriales de forma responsable, reduciendo el riesgo de fracaso y construyendo pruebas científicas sólidas.

En tu opinión, ¿existen límites o cuestiones críticas aún abiertas en el uso de biomateriales?
Quedan algunas cuestiones críticas. La respuesta biológica individual puede variar debido a la enfermedad o a los hábitos del paciente. La durabilidad a largo plazo es fundamental, sobre todo para los nuevos materiales. Un uso inadecuado o simplificado sin la formación adecuada puede comprometer la previsibilidad y la calidad de los resultados clínicos.

Si tuvieras que identificar un cambio de paradigma en los biomateriales dentales, ¿cuál sería?
El cambio afecta a la relación entre el biomaterial y el organismo. Hoy en día, los materiales dialogan con los tejidos y se adaptan a las condiciones biológicas locales, favoreciendo la cicatrización y la integración. La personalización, posible gracias a las tecnologías digitales, aspira a una mayor coherencia entre la indicación clínica, la respuesta biológica y los resultados a largo plazo, con un futuro ligado al conocimiento científico, la tecnología y la responsabilidad clínica.

Biomateriales en odontología:
de la sustitución a la biointeracción

Nuevos escenarios en biomateriales dentales entre investigación, clínica y responsabilidad profesional en la experiencia de Ilenia Geretto.

Entrevista con Ilenia Geretto, Abogada Especial UBGEN srl – publicada en INFODENT 1-2/2026 ITALIA DEL NORTE pp. 30-31.

Sra. Geretto, ¿cómo definiría el papel de los biomateriales en la odontología moderna actual?
El papel de los biomateriales en odontología ha cambiado profundamente en las últimas décadas. De simples rellenos o sustitutos, ahora son elementos centrales de un enfoque biológico de la terapia. El biomaterial ya no es sólo un soporte mecánico, sino una interfaz activa entre el clínico y el tejido, capaz de promover los procesos de cicatrización. Así pues, la elección del material influye en la función y la respuesta biológica de los tejidos duros y blandos, con un impacto directo en la calidad y la estabilidad de los resultados. La odontología moderna requiere materiales biocompatibles, fiables y que puedan integrarse armoniosamente con el organismo, respondiendo con seguridad y previsibilidad. Conceptos como biofuncionalidad, osteoconductividad y, en algunos casos, bioinductividad son ahora parte integrante del proceso de toma de decisiones, sobre todo en los campos implantológico y regenerativo. Este enfoque hace que los tratamientos sean más predecibles, menos invasivos y reduce las complicaciones a medio y largo plazo.

¿Cuáles son las principales clases de biomateriales que se utilizan actualmente en odontología?
En odontología, hay distintas clases de biomateriales para necesidades clínicas específicas. Las cerámicas, como la zirconia y la vitrocerámica, se utilizan en prótesis por su resistencia, estabilidad y estética; la zirconia también tiene un papel cada vez más importante en implantología. Los polímeros, como las resinas compuestas, son fundamentales en odontología restauradora y en los últimos años han mejorado su resistencia, estabilidad de color y contracción de polimerización. Los metales, especialmente las aleaciones de titanio, siguen siendo una referencia por su biocompatibilidad y osteointegración. Junto a ellos, los biomateriales compuestos y bioactivos, como los cementos de silicato cálcico, representan un área de fuerte innovación, sobre todo en endodoncia y odontología conservadora. Además, los injertos óseos y las membranas de barrera son indispensables en cirugía oral. Las membranas se dividen en no reabsorbibles, como el PTFE, que son estables pero con riesgo de complicaciones y necesidad de retirada, y reabsorbibles, que se degradan espontáneamente y reducen el riesgo de exposición. Las membranas reabsorbibles están evolucionando, con mejoras en durabilidad, resistencia y bioactividad, lo que las hace cada vez más fiables incluso en casos complejos.

En los últimos años se ha hablado mucho de bioactividad. ¿Qué significa esto concretamente?
La bioactividad es uno de los conceptos clave en los biomateriales dentales. Un material bioactivo interactúa con su entorno biológico, estimulando respuestas celulares favorables como la formación de enlaces óseos, la mineralización o la modulación de la inflamación. Las biocerámicas y los cementos de silicato cálcico liberan iones de calcio y fosfato, promoviendo la formación de hidroxiapatita y creando un entorno favorable para la regeneración. Los materiales de injerto óseo también figuran entre los principales ejemplos de bioactividad: entre los aloinjertos, xenoinjertos y sintéticos, los xenoinjertos bovinos figuran entre los mejor documentados en cuanto a comportamiento biológico y fiabilidad clínica. La bioactividad acompaña a la cicatrización, mejorando la estabilidad y la previsibilidad de los resultados, sobre todo en contextos complejos.

Hoy en día, el biomaterial ya no es pasivo: dialoga con los tejidos y guía los procesos de cicatrización e integración.

¿Qué innovaciones han influido más en la implantología en los últimos años?
Las innovaciones se han centrado en las superficies de los implantes, diseñadas con microtexturas y nanotexturas, que aumentan el área de contacto con el hueso y mejoran la adhesión de las células osteoblásticas, para una osteointegración más rápida y estable. Los recubrimientos bioactivos y los tratamientos superficiales promueven una respuesta biológica temprana, lo que permite una carga precoz e inmediata en muchos casos. También se presta cada vez más atención a la interacción entre el implante y el tejido blando, para preservar la salud y la estabilidad a largo plazo.

En odontología restauradora, ¿cuáles son las innovaciones más relevantes en cuanto a materiales?
Los materiales restauradores están evolucionando en cuanto a estética, resistencia y enfoque mínimamente invasivo. La última generación de resinas compuestas ha optimizado la distribución de partículas, equilibrando resistencia y estética. Las cerámicas CAD/CAM son fiables y duraderas. Los materiales híbridos, con matriz cerámica y componentes poliméricos, combinan elasticidad y resistencia, al tiempo que reducen las fracturas. Hay un interés creciente por los materiales de liberación iónica, que favorecen la prevención de la caries y la integridad marginal introduciendo un enfoque más biológico.

¿Ha influido también la tecnología digital en el desarrollo de los biomateriales?
Lo digital ha tenido un gran impacto. Las tecnologías CAD/CAM y de impresión 3D requieren materiales estandarizados y predecibles, lo que lleva a la producción de bloques y discos preformados con un estricto control de calidad. El diseño protésico integrado digitalmente permite una planificación más precisa del tratamiento. Sin embargo, la tecnología no sustituye al conocimiento de los materiales: comprender sus propiedades sigue siendo esencial para obtener resultados fiables y predecibles.

¿Cuál es el papel de la investigación traslacional en este ámbito?
La investigación traslacional vincula la investigación básica y la aplicación clínica, convirtiendo las innovaciones en beneficios reales para el paciente. Los estudios in vitro e in vivo evalúan la respuesta celular, la biocompatibilidad y el comportamiento a largo plazo de los materiales. Sólo unas vías rigurosas, que incluyan estudios clínicos controlados, permiten introducir nuevos biomateriales de forma responsable, reduciendo el riesgo de fracaso y construyendo pruebas científicas sólidas.

En tu opinión, ¿existen límites o cuestiones críticas aún abiertas en el uso de biomateriales?
Quedan algunas cuestiones críticas. La respuesta biológica individual puede variar debido a la enfermedad o a los hábitos del paciente. La durabilidad a largo plazo es fundamental, sobre todo para los nuevos materiales. Un uso inadecuado o simplificado sin la formación adecuada puede comprometer la previsibilidad y la calidad de los resultados clínicos.

Si tuvieras que identificar un cambio de paradigma en los biomateriales dentales, ¿cuál sería?
El cambio afecta a la relación entre el biomaterial y el organismo. Hoy en día, los materiales dialogan con los tejidos y se adaptan a las condiciones biológicas locales, favoreciendo la cicatrización y la integración. La personalización, posible gracias a las tecnologías digitales, aspira a una mayor coherencia entre la indicación clínica, la respuesta biológica y los resultados a largo plazo, con un futuro ligado al conocimiento científico, la tecnología y la responsabilidad clínica.